
Después de que fuera asesinado por Loki, Heidmar recibió la fortuna de Andvari como retribución por la pérdida de su hijo. Entonces Fafnir y Fafnir , ambiciosos, asesinaron a su padre para quedarse con su riqueza. Sin embargo, Fafnir anhelaba tenerlo todo, por ese motivo se convirtió en dragón (símbolo nórdico de la avaricia) y le disputó el oro a su hermano. Regin, enfurecido, envió a su hijo Sigurd para matar al dragón.
Éste tuvo éxito, pero se vio tentado por el mismo pecado que su padre
y que su tío: la codicia, por lo que terminó matando a su propio
padre, Regin.